Publicado originalmente el 27 de Enero de 2005, en el antiguo y primer blog que tuve:
Que forma más fácil de resumir lo no resumible, me gusta como suena…
Es difícil pararse a pensar, o al menos hacerlo objetivamente sobre lo que acontece a las personas que de alguna manera forman parte de tu vida, de sus problemas, de sus necesidades, de sus alegrías, etc…
Hoy puedo decir que después de una temporada bastante complicada en mi vida, por infinidad de razones que no vienen al caso, cada día estoy más convencido que esa racha se ha terminado y que ahora solo se puede seguir en la positiva linea que conduce a la meta, de ver cumplidos los sueños.
Aisha, al amor no hay que tenerle miedo, simplemente hay que disfrutarle mientras dure, pero dentro de mi modesto conocimiento sobre estos temas déjame que te de un par de opiniones de cosecha propia….
- No pienses que porque no actúan como tu quisieras no te quieren.
- Ama y respeta a la persona a la que amas como quieres que te amen y te respeten.
Esto viene a querer decir, que normalmente los humanos somos tan tontos, que pensamos que como la persona a la que amamos no se comporta como nos gustaría nos sentimos menos queridos o amados. En mis no pocas, por desgracia, experiencias siempre he tratado de amoldarme a mis parejas, de aprender y adaptarme a hacer cosas o tener comportamientos que como evidentemente no son los habituales en mi, cuando por error he dejado de tenerlos, se me ha reprochado, primero no tenerlos y segundo el haberlos “hecho a propósito” y por ende que signifique la falta de sinceridad por intentar ser lo que no soy.
No duelen los reproches, duele que tengas la sensación de que has intentado hacer las cosas con todo el amor del mundo, con el único fin de hacer feliz a tu pareja y por ende ser tu más feliz y descubrir que no sirve de nada excepto de que dinamite un poco más, como si no hubiese factores suficientes, una relación.
Como tengo el “Dudoso Honor” de ser el mayor de los habituales contertulios, me atrevo a deciros esto, por si alguna vez no os ha dado por pensarlo.
No quiero meterme donde no me llaman, pero encarecidamente os aconsejo, que aprendáis a conocer a vuestras parejas, pero de verdad, de corazón, con el único fin de conseguir hacerlas felices y siempre respetando la personalidad de las mismas, y las vuestras propias, no hagáis como yo el canelo(o el gilipollas que creo que va mejor la palabra) para solo conseguir fracaso tras fracaso.
Un Saludo y Animo a tod@s